Dame un beber de tu inmensa bondad, refúgiame en tus sueños y delinea para mí la esperanza.
Forja en esta mujer tus secretos, alondras en madrugadas llenas de crepúsculos, donde soñabas con mis ojos morenos, has descubierto el misterio que ellos guardan, ahora serás el guardián de mis efímeros sueños. Besa mi boca silenciada por el tiempo, en ella vuelan golondrinas en vino añejo. |
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