viernes, 16 de agosto de 2013

En el ocaso

A veces en negrezco con el ruido de tu interior, me sumo en una marcha mortuoria de silencios.
Estrella matutina ven a mí…corro dentro de un mundo ilógico creado solo por mis manos…
El azul estrellado del infinito abre sus portales. Yo, mujer, soy niña, jugando en el atrio del cosmos, mil estrellas zarcean a mi paso, un azul infinito me sostiene en sus brazos.
Que alguien me enseñe a madurar mis sueños.
Una constante lunar deambula en la noche oscura…tan solo una mujer con manos de estrellas y sonrisa quimera.
En el ocaso, un óleo se pincela, son las fusas, lagrimas, que fueron estrellas. 

Colores

Las fuertes olas me llevaron a admirar el comienzo de mi libertad, el sonido envolvente de quimeras metáforas deambulaban en mi verdad. Silenciaron los gritos que esclavizaban mi alma fugas.
Hoy un nuevo sol navega para mí. Mujer de agua, mujer de azar, frescura danzan en tus manos. El horizonte enciende colores, navega con el sol. 

Aroma


La flor se marchita con el tiempo, y su esencia va quedando en los sentidos…recordándote siempre el aroma de su piel, el fuego de sus besos…cada pétalo lleva el perfume de los momentos vividos…y cuando ya no exista, un leve aroma te recordara su nombre.

Ángel lucifer

Simple trabajo adverbio de los mortales. Ruega una rosa en la mañana la agonía de su núcleo, murió su interior, una bruma espesa como cuchillo en flor traspaso su corazón, agonizan las mañanas, los portales abren sus sepulcros, entonces la danza de los sentimientos nace en la alborada, asesinando los corazones crédulos de los hombres.
Algún día buscaras mi pecho, para sentir mi corazón...pero ya no estará... diviértete, ríe, cargas en tus alas otra muerte más, la mía, Ángel lucifer.

El bosque encantado (cuento infantil)

En una tierra muy lejana, donde la imaginación se une con los sueños, existe un mundo mágico de infinitos colores. Un bosque encantado, poseído por el encantamiento de sus habitantes.
La noche del 24 de Junio, es la noche más larga, y oscura del año.
El común de la gente teme a esta particular noche, debido a que ella esconde misterios para los hombres, simplemente es el equinoccio de invierno, pero… para este bosque es una noche…muy especial.
En la oscuridad se esconde el secreto, los hermosos ojos de “la pantera” Ella observa atenta, sigilosa la llegada. Sus instintos y su larga vida le predicen un acontecimiento.
En los arboles, escondidos en el silencio oscuro, están: El búho, los cuervos y murciélagos, conversan entre ellos con el lenguaje de sus miradas, que solo ellos la pueden distinguir. Las ardillas aunque bulliciosas en esta noche tratan de estar en silencio, alertas a que ningún ojo humano se adentre en este misterio.
La noche intrépida se entremezcla con las sombras de los arboles y la tierra húmeda, matizando olores a cipreses, rosas, lavandas un sinfín de olores exóticos y sonidos naturales de la alborada, el momento es propicio para tal encuentro.
Los ojos del bosque se concentran en el cielo nocturno profundo sin luna…cuando una estrella fugas desciende del infinito, lenta, majestuosa.
Si te concentras bien podrás ver la belleza que admira la fauna de este bosque encantado. Cada ves que la estrella se acerca al bosque, mas suave y pequeña se hace. Una burbuja de agua cual gota de roció. Al tocar la copa de los arboles se desprende de ella un Pegaso alado y montado en el, la mas bella princesa de las hadas. Le circunda un brillo sin igual, su resplandor ilumina el bosque, entonces, del riachuelo emergen danzantes las ninfas que esta noche se trajean de gala para la niña luna.
De las cuevas del norte desfilan los duendes y pigmeos todos silbando y mostrando sus riquezas: oro, piedras preciosas, cobre, estaño, para ofrecerlos a la niña luna.
Sobre los frutos se encuentran otras hadas que encantan con sus voces haciendo que los frutos maduren para la estación, mientras la niña luna y su Pegaso vuelan por todo el bosque esparciendo polvo de estrellas, iluminando la floresta. La tierra abre su vientre para recibir la semilla del futuro.
Es noche de carnaval para todos los reinos del bosque, todos saludan a la más bella de las hadas…luego ella regresa silenciosa al infinito.
Tendrán que esperar otro año para recibir nuevamente su mágica visita.


Visión

Se transforman mis
labios, cambia la voz,
me sumerjo en visión,
sostengo lápiz, papel
estaño, piedra mate
del saber.
Miles fueron las fusas. 

Mujer de onix

Fuego eterno que abraza la tierra, energía que muta el alma, llévame a reverenciar el principio de mi verdad.

Altar, roca fundida. Principio donde la Gea germinó vida. Hoy el sonido del tiempo emerge en la voz.

Ceniza, fuego, roca fluida. Mujer, aguas fecundas nacen de tus senos, azahar inmolado, aromas ancestrales gobiernan tu legión.
Entonces levanto su mirada, era lava encendida. Génesis de las épocas.
Todo era un caos, la Gea se estremecía, lava ardiendo cubría la epidermis de la tierra.
Entre fluidos, alquitrán y petróleo. Nacía la más bella roca negra, iluminaba la oscuridad con su luz natural, emergía por entre el magma.
Era su principio. Energía volátil del tiempo. Esencia de fuego. Espíritu indomable.
Se erguía en las alturas de la corteza terrestre recién formada.
Mujer de ónix, mujer negra, tu fortaleza y hermosura esta en tu alma, la sabia de los milenios.
Comienza la danza de sus movimientos. Girando, observando el caos a su paso, tiñéndose como un principio cuántico, agudiza sus sentidos, eleva su cabeza a los cielos y mira las estrellas, matemáticas, ecuación primordial del orden. Vida.
Ella, el lapso entre la tierra y el cielo, del caos al orden.
Es tu espíritu un guerrero indomable cuya espada está siempre iluminando tu interior, trasciendes desde las tinieblas a la luz.